martes, 7 de agosto de 2012

Calma


Una vez alguien me dijo, que si quieres ser feliz un dia, véngate; pero si quieres ser feliz todos los días, perdona.
Creo que a raíz de esa frase, un cambio ha empezado a emerger desde lo profundo de mi conciencia. Mucho tiempo lleva aguardando esta oportunidad de florecer y hasta este momento yo mismo no era consciente de ello.
Mis emociones necesitan ser estabilizadas, mis sentimientos depurados y mi alma, encontrar la paz. Atar cabos, poner el punto final, pasar pagina, dejar que el estancamiento fluya…
Demasiadas cosas me atormentan y me impiden descansar noche tras noche. Y he de remediarlo antes de que sigan acumulándose mas y mas y ya no sea capaz de cargar con ellas. Lento, difícil, el camino que me espera se define de tal modo y mas, pues requiere un cambio a niveles en los que llevo años sin entrar y me son desconocidos, incluso, me atemorizan…
Tan solo soy capaz de configúrame una vaga idea de por donde empezar y como discurrir por ese sendero, pero espero aprender el resto sobre la marcha y que mis ya de por si afianzados valores me ayuden en esta empresa. Frente a mi, caos, amargura, melancolía, soberbia, vanidad, dolor… numerosos son los obstáculos y enemigos.
No voy a rezar ni a desearme suerte, pues solamente en mis manos esta el poder de escribir el final que anhelo.
Quien sabe, quizás alguno de mis lectores reciba una llamada mia tras esta entrada…

Saludos a todos y suerte, si con mis palabras logro plantar una semilla en vuestros corazones que conlleve vuestra propia revelación.

miércoles, 25 de julio de 2012

Dia y noche


EL DIA

¡¡Despierta!!... ¡¡despierta!!... parece gritar sin consideración el sonido repetitivo de la alarma que interrumpe tu necesario descanso e irrumpe de forma abrupta en tus sueños, arrancándote con violencia del mundo en que te sumerges cada noche, tan único, te produce tanto deleite que progresivamente va usurpando la realidad y convirtiéndose en el preferido de tu mente.
Y así comienza el día. Preludio de un sinnúmero de vacuidades indignas de ser mencionadas si quiera. El sol aun rezagado esparce sus primeros rayos sin ganas sobre una ciudad que se despereza abriendo sus enormes fauces, rugiendo hambrienta a la espera de su alimento cotidiano de voluntades mermadas y cercenadas.
Vuelves a tu rutina sin alegría ni emoción alguna, sabes que puedes esperar y no anhelas nada más. En el transcurso de las horas tu mente divaga, se pierde en ensoñaciones, tal vez recordando retazos de aquel sueño, tal vez imaginando nuevas vías de escape, tal, simplemente, vislumbrando el horizonte de forma anodina.
Vueltas y más vueltas, un infinito que atrapa con pasmosa facilidad a aquellos, pobres infelices, que osan entrar en su continuidad. Y ríes alguna vez, y callas otras más, y observas, y hablas sin necesidad. Y cuestionas sentido y validez. Prioridad.
Con suerte el día te deparara suficientes ocupaciones para que las horas corran prestas hacia su ocaso. Tu deber esta cumplido, apenas un aliciente para empujar tu voluntad. Muchas horas han pasado desde que abrieras los ojos de nuevo a la realidad y te sientes cansado, muy cansado, pero ya no consigues distinguir en lo físico y lo mental. La desidia ha ocupado un puesto de honor que mantiene con férreo yugo.
La luz ha ido desapareciendo paulatinamente y se ve remplazada por resplandores artificiales que hacen sentir frio y desangelado. Hemos perdido el ciclo natural de las cosas y forzado a nuestro propio ser a actuar aun cuando no estamos preparados para ello.
El retorno se hace corto, apenas te fijas en tu entorno. Estas en casa otra vez.

LA NOCHE

La oscuridad, casi forzada por la omnipresente luz artificial, se dibuja acogedora, intima y envolvente. Donde dejarse llevar sin temor, abandonarse al ego y perderse en el mar de las ideas. Al caer el sol, puedes permitirte descansar y desconectar el automático que da inercia a tu vida. Puedes retomar la melancolía encerrada en tu ser que desea salir a pasear. Deleitarte con melodías delicadas, suaves que elevan tu espíritu a cotas más allá de ojos indiscretos y vacios, incapaces de entender que hay algo más de lo que son capaces de captar.
Suspiras profundamente y desencadenas el torrente que inundara tu alama con emociones y sentimientos y te arrastrara a un océano abisal donde con suma facilidad podrías desesperar.
Pero no importa, tan solo te dejas llevar. Es tu momento, es tuyo y de nadie más y es lo único que jamás podrás perder.
Recuerdas fragmentos del día e intentas, vanamente,  otorgarles algún significado. Miles de pensamientos aparecen y desaparecen con asombrosa velocidad, palabras y versos que desean ser plasmados en la eternidad de la escritura luchan por sobrevivir. Imágenes que acuden de forma reiterada a veces te hacen temblar, acompañadas de intensas emociones. En este océano puedes, si sabes cómo, ver el pasado, el presente y el futuro.
No hay nada fuera que requiera tu atención, y aunque así fuera, sería demasiado insulso comparado con esto.
Tumbado en la cama, todo esto y más te envuelve como una madre mientras espera que su hijo se duerma mecido en su tierno abrazo. Logra su cometido y entras en ese maravilloso mundo onírico que precede al día. Y bebes de su realidad hasta saciarte y deseas, como cada noche, que nunca acabe. Pero el tiempo pasa tan rápido aquí… Y de nuevo un aullido muy familiar…

domingo, 17 de junio de 2012

Sueños rotos


Por largo tiempo estuvo sentado. Recostado en el respaldo del banco observaba en derredor sin ver nada de cuanto acontecía. Veía el cigarro consumirse entre sus dedos, inexorable, y no era lo único.
Y todo ese largo tiempo, permaneció en silencio.
Apurando una última calada, reparo. La vida está en los pequeños detalles y aquel cigarro se le antojaba una metáfora de su propia vida. Consumida y desechada. Lo inevitable se torna en pesadilla, es consciente de la realidad., su vida se acaba y es convertido en una sombra inane sin objetivos, ambiciones o metas que solo resta de ver transcurrir el tiempo entre sus dedos incapaz de asirlo, relegado al papel de mero espectador.
Algo comúnmente aceptado, es natural, parte del ser. Nada, nadie, no, nunca, únicas palabras que podrá pronunciar, prefijos y sufijos de todo aquello que anheles.
Alzó la cabeza del cigarro ya extinguido, ahogado y se fijo, por primera vez después te mucho tiempo, en el mundo. Gris, más de lo que recordaba, viejo y cansado. Edificios y calles parecían deshacerse por momentos. Asomaban manchas en las fachadas, deslucidas. Calles sucias y viscosas, como si la podredumbre que corroe a la humanidad aflorara por cada resquicio en una fina capa nauseabunda que lo cubre todo. La naturaleza, escasa, en su agónica lucha por subsistir se ve asfixiada por tentáculos vaporosos y cenicientos y zarcillos de espinas ponzoñosas que mancillan con su veneno su esplendor y su pureza.
Y sombras. Cientos de sombras vagando por doquier. Unas más rápido, otras sin rumbo aparente, viviendo una ilusión, un espejismo de realidad viciada. Espectros marchitos, pese a su desconocimiento, almas en pena.
Otro cigarro, alimento de la contaminación, la corrupción y la muerte. Y el mismo se noto ajado, mas vacio y demacrado. Ya no le restaba mucho.
Se levanto, vio a otra como él y ella le miro y sus ojos eran los suyos y un leve gesto basto, sin palabras y en silencio, como tanto tiempo llevaba, para transmitir y compartir tan pesada carga, mutua condena que les aguardaba.
Emprendió el camino. Tras él, volutas de humo se perdían en el cielo cargadas con todos sus sueños y las últimas esperanzas que le quedaban.

sábado, 31 de marzo de 2012

Si...


Si la vida fuera un único suspiro, que sea exhalado por tus labios.
Si la luz proclamara un comienzo, que tus ojos inicien mi nuevo día.
Si la noche fuera paz, que tus brazos me suman en el descanso.
Y si la muerte me alejara de ti, que cese en su deber infructuoso.

Si en un segundo todo cambia, que tus manos sean mi ancla.
Si el camino desaparece ante mí, que tu voluntad guie mis pasos.
Si tropiezo y caigo, que tu fuerza me enderece.
Y si dudo,  y si fallo, que tu amor sea mi perdón.

Si tengo frio en mi interior, que tu abrazo sea mi calor.
Si me pierdo en soledad, que tu cuerpo me la haga olvidar.
Si me azota la maldad, que tu sonrisa sea mi bondad.
Y si no alcanzara a ver, que me ilumine tu rostro angelical.

domingo, 25 de marzo de 2012

Cinco sentidos


Aun resuenan sus palabras en mi mente, palabras sencillas, breves, pero eso carece de importancia. Tan solo haber oído el sonido de su voz, su timbre, su cadencia, sin importar lo que dijera, pues las palabras ya las pongo yo, de tiempos mejores, en sus labios al hablar.

Y la brisa traicionera trae consigo su aroma, como si tuviese voluntad me envuelve en él y lucho por no extasiarme y recobrar la entereza. Perfume que ancle con fuerza en el recuerdo, que me asalta ocasionalmente de día, que me aguarda como habitual en las noches más intempestivas.

La miro a intervalos, a evasivas, no me atrevo enfocar, el miedo a perderme en sus ojos es demasiado, ¿y si no encontrara el camino de vuelta? Valor; la observo con emoción que contengo a flor de piel, no la permito volar. Mi semblante estoico, no por mucho más, necesito abreviar. Y guardo una nueva imagen, su rostro, delicado; su figura, frágil, el color de su pelo, su ondular, su expresión al mirar y mil detalles más, no quiero olvidar.

Mi piel se estremece, por mis manos asalta sutil una sensación. El contacto no está permitido, pero lo estuvo…y como transportado a aquel entonces, siento sin tocar, noto sin ser tocado. Suavidad, delicadeza, calor, escalofríos, bienestar, a fin de cuentas, contacto sin restringir. Ahora estoy frio y un espasmo pretende alzar mi brazo. No es el momento, no es el lugar, quedaron muy atrás.

Empiezo a salivar, y aun así, siento seca la garganta, un nudo que no me deja tragar. Mis labios secos y agrietados ya olvidaron su sabor, diluido en un mar de alcohol y tabaco, aun noto el sabor salado de las lagrimas que llegaron a empapar. Frescura, inocencia, alegría, intensidad, tan solo me queda imaginar, ¿Cómo era?. Me humedezco los labios, tal vez así consiga recordar.

Andaré, aunque cada paso arrastre el peso de la obligación. Sin mirar atrás… me detengo, no lo puedo evitar, pero ya no estás. Mejor, no hubiera podido más…

domingo, 4 de marzo de 2012

Del pasado

Del pasado traigo estas lineas olvidadas, escritas por una persona muy querida antaño, reencontradas de forma casual, que me han hecho rememorar otros tiempos con cierta añoranza y ha unido tiempos preteritos con vivencias presentes, otorgandoles mayor trascendencia. Es curisoso como el devenir del destino traza con mano caprichosa sus designios, poniendo en el camino oportunas migas. O tal vez nosotros mismo le concedamos un poder ilusorio que satisfaga nuestro desconcierto ante aquello que nuestra primitiva psique no alcanza a dilucidar.
Sea como fuere...

Querida amiga olvidada, tu nudo incesante no me permite respirar si no es en arritmicos gemidos de dolor.
Agua templada que cae por mis mejillas hasta el suelo.
Provocas serena locura entre llantos.
Me mareas, me das el frio que ese amor me hacia olvidar.
Pienso en ella, recuerdo su hueco en la cama, creo oler su pelo, sentir su calor y aunque sigues ahi te olvido y abrazo la oscuridad.
Recuerdo lo que siento cuando me besa y sus labios al decirme te quiero.
Me imagino en paz, e intento dormir.

Buenas noches coincidentes literatos.
Buenas noches, queria amiga olvidada.

jueves, 23 de febrero de 2012

Alone I Break


Alone I Break

Pick me up
been bleeding too long
Right here, right now
I´ll stop it some how

I will make it go away
can´t be here no more
Seems this is the only way
I will soon be gone
these feelings will be gone
these feelings will be gone

Now I see the times they change
leaving doesn´t seems so strange
I am hoping I can find
where to leave my hurt behind
All this shit I seem to take
all alone I seem to break
I have lived the best I can
Does this make me not a man?

Shut me off
I am ready,
Heart stops
I stand alone
Can´t be on my own

I will make it go away
can´t be here no more
Seems this is the only way
I will soon be gone
these feelings will be gone
these feelings will be gone

Now I see the times they change
leaving doesn´t seems so strange
I am hoping I can find
where to leave my hurt behind
All this shit I seem to take
all alone I seem to break
I have lived the best I can
Does this make me not a man?

Am I going to leave this place?
What is it I´m running from?
is there nothing more to come?
(am I Gunna leave this place?)
Is it always black in space?
Am I going to take it´s place?
Am I going to leave this race?
(Am I going to leave this race?)
I guess god´s up in this place?
what is it that I´ve become?
is there something more to come?
(more to come)

Now I see the times they change
leaving doesn´t seems so strange
I am hoping I can find
where to leave my hurt behind
All this shit I seem to take
all alone I seem to break
I have lived the best I can
Does this make me not a man? [x2]