viernes, 7 de septiembre de 2012

Te Irreprenssibles - In This Shirt



I am lost, in our rainbow, now our rainbow has gone,
Overcast, by your shadow, as our worlds move on,
But in this shirt, I can be you, to be near you for a while,
There's a crane, knocking down all those things, that we were,
I awake, in the night, to hear the engines purr,
There's a pain, it does ripple through my frame, makes me lame,
There's a thorn, in my side, it's the shame, it's the pride...
Of you and me, ever changing, moving on now, moving fast,
And his touch, must be wanted, must become, through your ask,
But I need Jake to tell you, that I love you, it never rests,
And I've bled every day now, for a year, for a year,
I did send you a note on the wind for to read....
... Our names there together must have fallen like a seed...
... To the depths of the soil buried deep in the ground,
On the wind, I could hear you, call my name, held the sounds,
I am lost,
I am lost, in our rainbow, now our rainbow has gone,
I am lost, in our rainbow, now our rainbow has gone,
I am lost.


"I am lost... whitout you..."  Hasta pronto.

martes, 4 de septiembre de 2012

Sueña que es real

Esto lo escribi hace no mucho, una noche ya acostado y medio dormido, en el movil para que no se olvidara la dia siguiente. Tal cual salio lo conserve. Seguramente no sea de lo mejor que he escrito, pero me gusto y he decidio compartirlo con aquellos que siguen manteniendo encendida mi pasion por escribir.



 Soñemos, tan solo un poquito más. Finjamos que nada ha pasado hasta que la mentira se vuelva realidad. Digámonos dulzuras al oído y riamos de pura felicidad. Juguemos a ser nosotros, juguemos a ser otros, seamos lo que el otro desea.
Y mirémonos a los ojos, buscando nuestro reflejo y veámonos como nunca nos hemos visto. Busquemos en el alma secretos que hablen de amor. Dibujemos nuestros corazones a flor de piel y escribamos dentro nuestros miedos y esperanzas. Cojámonos de la mano con ternura y acariciémonos como si fuésemos de porcelana. Rompamos a llorar por un motivo que nadie conozca. Mostremos nuestro ser y dejemos que vague libre. Confiemos a medias y arriesguemos la otra mitad. Con las cartas en la mano, la última jugada, todo o nada.
Encontremos juntos lo perdido y arreglemos lo torcido. Seamos uno y compartamos diferencias. Comencemos algo eterno, solo para verlo terminado.

martes, 14 de agosto de 2012

El ultimo de los grandes


Supongo que esta entrada que hoy escribo tendrá poco significado para cualquier lector que me siga con asiduidad. Hoy no hablare de temas existenciales, de la vida, o de las noticias a escala mundial. Hoy hablare de algo más cercano y pequeño, más personal en cierta medida y que quizás solo yo sienta de esta forma.
Como todo en esta vida, hoy le ha tocado desaparecer a otra minúscula porción del mundo. Ha caído un gigante, maltrecho ya por el paso del tiempo y las heridas causadas por aviesos puñales traperos.
Cierra sus puertas un icono en el campo del entrenamiento, un clásico por donde han pasado miles de personas, muchos de ellos grandes atletas dignos de consideración. En sus maquinas clásicas, vestigios de un tiempo en que no se perdía la verdad del entrenamiento en comodidades superficiales, aun se puede notar la energía de aquella gente, vibrante. La esencia del esfuerzo, el sacrificio y la voluntad se perciben en sus recovecos, casi gritándote que sigas un poco más, que te esfuerces.
Pero ya no se volverá a ver, no se verá el orgullo de quien ha superado sus límites, el agotamiento de quien ha dado todo lo que tenia, ni se oirán los gritos de triunfo. Quedan en silencio las salas, no hablaran mas las maquinas con su cantinela metálica. Las luces se apagan para no volver a iluminar los frutos del trabajo intenso.
Se hace difícil decir adiós a quien durante 23 años ha brindado la oportunidad de realizar sus sueños a los demás. Aun así, espero que mis palabras hayan sido suficientes para honrar la memoria de este lugar y gente como se merece.
Un saludo a todos.


martes, 7 de agosto de 2012

Calma


Una vez alguien me dijo, que si quieres ser feliz un dia, véngate; pero si quieres ser feliz todos los días, perdona.
Creo que a raíz de esa frase, un cambio ha empezado a emerger desde lo profundo de mi conciencia. Mucho tiempo lleva aguardando esta oportunidad de florecer y hasta este momento yo mismo no era consciente de ello.
Mis emociones necesitan ser estabilizadas, mis sentimientos depurados y mi alma, encontrar la paz. Atar cabos, poner el punto final, pasar pagina, dejar que el estancamiento fluya…
Demasiadas cosas me atormentan y me impiden descansar noche tras noche. Y he de remediarlo antes de que sigan acumulándose mas y mas y ya no sea capaz de cargar con ellas. Lento, difícil, el camino que me espera se define de tal modo y mas, pues requiere un cambio a niveles en los que llevo años sin entrar y me son desconocidos, incluso, me atemorizan…
Tan solo soy capaz de configúrame una vaga idea de por donde empezar y como discurrir por ese sendero, pero espero aprender el resto sobre la marcha y que mis ya de por si afianzados valores me ayuden en esta empresa. Frente a mi, caos, amargura, melancolía, soberbia, vanidad, dolor… numerosos son los obstáculos y enemigos.
No voy a rezar ni a desearme suerte, pues solamente en mis manos esta el poder de escribir el final que anhelo.
Quien sabe, quizás alguno de mis lectores reciba una llamada mia tras esta entrada…

Saludos a todos y suerte, si con mis palabras logro plantar una semilla en vuestros corazones que conlleve vuestra propia revelación.

miércoles, 25 de julio de 2012

Dia y noche


EL DIA

¡¡Despierta!!... ¡¡despierta!!... parece gritar sin consideración el sonido repetitivo de la alarma que interrumpe tu necesario descanso e irrumpe de forma abrupta en tus sueños, arrancándote con violencia del mundo en que te sumerges cada noche, tan único, te produce tanto deleite que progresivamente va usurpando la realidad y convirtiéndose en el preferido de tu mente.
Y así comienza el día. Preludio de un sinnúmero de vacuidades indignas de ser mencionadas si quiera. El sol aun rezagado esparce sus primeros rayos sin ganas sobre una ciudad que se despereza abriendo sus enormes fauces, rugiendo hambrienta a la espera de su alimento cotidiano de voluntades mermadas y cercenadas.
Vuelves a tu rutina sin alegría ni emoción alguna, sabes que puedes esperar y no anhelas nada más. En el transcurso de las horas tu mente divaga, se pierde en ensoñaciones, tal vez recordando retazos de aquel sueño, tal vez imaginando nuevas vías de escape, tal, simplemente, vislumbrando el horizonte de forma anodina.
Vueltas y más vueltas, un infinito que atrapa con pasmosa facilidad a aquellos, pobres infelices, que osan entrar en su continuidad. Y ríes alguna vez, y callas otras más, y observas, y hablas sin necesidad. Y cuestionas sentido y validez. Prioridad.
Con suerte el día te deparara suficientes ocupaciones para que las horas corran prestas hacia su ocaso. Tu deber esta cumplido, apenas un aliciente para empujar tu voluntad. Muchas horas han pasado desde que abrieras los ojos de nuevo a la realidad y te sientes cansado, muy cansado, pero ya no consigues distinguir en lo físico y lo mental. La desidia ha ocupado un puesto de honor que mantiene con férreo yugo.
La luz ha ido desapareciendo paulatinamente y se ve remplazada por resplandores artificiales que hacen sentir frio y desangelado. Hemos perdido el ciclo natural de las cosas y forzado a nuestro propio ser a actuar aun cuando no estamos preparados para ello.
El retorno se hace corto, apenas te fijas en tu entorno. Estas en casa otra vez.

LA NOCHE

La oscuridad, casi forzada por la omnipresente luz artificial, se dibuja acogedora, intima y envolvente. Donde dejarse llevar sin temor, abandonarse al ego y perderse en el mar de las ideas. Al caer el sol, puedes permitirte descansar y desconectar el automático que da inercia a tu vida. Puedes retomar la melancolía encerrada en tu ser que desea salir a pasear. Deleitarte con melodías delicadas, suaves que elevan tu espíritu a cotas más allá de ojos indiscretos y vacios, incapaces de entender que hay algo más de lo que son capaces de captar.
Suspiras profundamente y desencadenas el torrente que inundara tu alama con emociones y sentimientos y te arrastrara a un océano abisal donde con suma facilidad podrías desesperar.
Pero no importa, tan solo te dejas llevar. Es tu momento, es tuyo y de nadie más y es lo único que jamás podrás perder.
Recuerdas fragmentos del día e intentas, vanamente,  otorgarles algún significado. Miles de pensamientos aparecen y desaparecen con asombrosa velocidad, palabras y versos que desean ser plasmados en la eternidad de la escritura luchan por sobrevivir. Imágenes que acuden de forma reiterada a veces te hacen temblar, acompañadas de intensas emociones. En este océano puedes, si sabes cómo, ver el pasado, el presente y el futuro.
No hay nada fuera que requiera tu atención, y aunque así fuera, sería demasiado insulso comparado con esto.
Tumbado en la cama, todo esto y más te envuelve como una madre mientras espera que su hijo se duerma mecido en su tierno abrazo. Logra su cometido y entras en ese maravilloso mundo onírico que precede al día. Y bebes de su realidad hasta saciarte y deseas, como cada noche, que nunca acabe. Pero el tiempo pasa tan rápido aquí… Y de nuevo un aullido muy familiar…

domingo, 17 de junio de 2012

Sueños rotos


Por largo tiempo estuvo sentado. Recostado en el respaldo del banco observaba en derredor sin ver nada de cuanto acontecía. Veía el cigarro consumirse entre sus dedos, inexorable, y no era lo único.
Y todo ese largo tiempo, permaneció en silencio.
Apurando una última calada, reparo. La vida está en los pequeños detalles y aquel cigarro se le antojaba una metáfora de su propia vida. Consumida y desechada. Lo inevitable se torna en pesadilla, es consciente de la realidad., su vida se acaba y es convertido en una sombra inane sin objetivos, ambiciones o metas que solo resta de ver transcurrir el tiempo entre sus dedos incapaz de asirlo, relegado al papel de mero espectador.
Algo comúnmente aceptado, es natural, parte del ser. Nada, nadie, no, nunca, únicas palabras que podrá pronunciar, prefijos y sufijos de todo aquello que anheles.
Alzó la cabeza del cigarro ya extinguido, ahogado y se fijo, por primera vez después te mucho tiempo, en el mundo. Gris, más de lo que recordaba, viejo y cansado. Edificios y calles parecían deshacerse por momentos. Asomaban manchas en las fachadas, deslucidas. Calles sucias y viscosas, como si la podredumbre que corroe a la humanidad aflorara por cada resquicio en una fina capa nauseabunda que lo cubre todo. La naturaleza, escasa, en su agónica lucha por subsistir se ve asfixiada por tentáculos vaporosos y cenicientos y zarcillos de espinas ponzoñosas que mancillan con su veneno su esplendor y su pureza.
Y sombras. Cientos de sombras vagando por doquier. Unas más rápido, otras sin rumbo aparente, viviendo una ilusión, un espejismo de realidad viciada. Espectros marchitos, pese a su desconocimiento, almas en pena.
Otro cigarro, alimento de la contaminación, la corrupción y la muerte. Y el mismo se noto ajado, mas vacio y demacrado. Ya no le restaba mucho.
Se levanto, vio a otra como él y ella le miro y sus ojos eran los suyos y un leve gesto basto, sin palabras y en silencio, como tanto tiempo llevaba, para transmitir y compartir tan pesada carga, mutua condena que les aguardaba.
Emprendió el camino. Tras él, volutas de humo se perdían en el cielo cargadas con todos sus sueños y las últimas esperanzas que le quedaban.

sábado, 31 de marzo de 2012

Si...


Si la vida fuera un único suspiro, que sea exhalado por tus labios.
Si la luz proclamara un comienzo, que tus ojos inicien mi nuevo día.
Si la noche fuera paz, que tus brazos me suman en el descanso.
Y si la muerte me alejara de ti, que cese en su deber infructuoso.

Si en un segundo todo cambia, que tus manos sean mi ancla.
Si el camino desaparece ante mí, que tu voluntad guie mis pasos.
Si tropiezo y caigo, que tu fuerza me enderece.
Y si dudo,  y si fallo, que tu amor sea mi perdón.

Si tengo frio en mi interior, que tu abrazo sea mi calor.
Si me pierdo en soledad, que tu cuerpo me la haga olvidar.
Si me azota la maldad, que tu sonrisa sea mi bondad.
Y si no alcanzara a ver, que me ilumine tu rostro angelical.